

1. Mayo tan intenso como caluroso. Y los días que pasan en la nueva casa, una hecha a la medida de mis expectativas, ni más ni menos.
2. Una taza de café en mi cafetera italiana olvidada. Gran redescubrimiento, gran cosecha la que acabo de poner al fuego.
3. Mis días de compartir la regadera, el pasillo, las horas, los espejos, la música, el sueño, el patio, la tele, los pasos, los cuadros, las fotos, los libros, los platos…
4. Mis días de aprender que dos individualidades tan marcadas pueden convivir y reir y discutir -sí, por supuesto- y dormir y cantar y leer y tomar una copa de vino.
5. Soy afortunada.
Me encanta mi ciudad adoptiva. Tanto, quizás, como la que me vió nacer, y a la que le profeso un amor absoluto. México, DF, mayo 2012.
Me gustan los Alabama Shakes, el encanto que tiene esa mezcla de soul, blues y rock.
¿Cuánto tiempo basta para que una persona conozca tus sueños, tus miedos, tus fobias, tus adicciones, tus pasiones, tus ideales?
¿Cuánto tiempo basta para que una persona sea parte de tus desvelos, de tus insomnios, de tus risas, de tus locuras, de tus desvaríos, de tu lucidez?
¿Cuánto tiempo basta para que una persona quiera lidiar con todo ello?
¿Cuánto tiempo te bastó, mi guapo F?
“And if you wasted so much time
For ever trying to make up your mind
Now it’s clear
You should have just moved on
Simply packed your past and go, yeah…”
Sometimes Always
La vida es demasiado breve como para vivir el número suficiente de experiencias, es necesario robarlas.
Café para dos y la lluvia vespertina, de esos días en que todo es pura certeza; de esas noches en que todo es puro amor.
All I need is some Sunshine